Una vida con propósito

Una vida con propósito

La empresa feliz, Liderazgo David Tomas

Cuando Viktor Frankl tenía 37 años fue deportado a Theresienstadt, un campo de concentración cerca de Praga, junto a sus padres y su mujer, Tilly. Era septiembre de 1942 cuando se vio forzado a abandonar el departamento de neurología que dirigía en el Hospital Rothschild, el único de Viena que admitía judíos.  Viktor deja atrás una vida dedicada a la psiquiatría y a la neurología…

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